viernes, 19 de diciembre de 2014

SOLO 30 DIAS PARA CAMBIAR TU FIGURA

La Dieta Total 30: cómo adelgazar en poco tiempo sin hacer ejercicio ni restar calorías rápidamente

AA
La conocida como dieta Whole30 o Dieta Total 30, no necesita que contemos calorías ni que nos hinchemos a hacer deporte. En apenas un mes podemos transformar nuestro cuerpo y adelgazar rápidamente esos kilos de más. Al menos así lo asegura el matrimonio Hartwig, creadores de esta dieta en el año 2009 que se ha hecho famosa especialmente en los dos últimos años.
¿Cómo? Tan sólo tenemos que eliminar de nuestra dieta durante 30 días todos los cereales, productos lácteos, azúcar y legumbres. Un reto al que se suma la prohibición del consumo de alcohol. Visto así, no suena muy alentador, pero también tiene un gran pro: no se pasa hambre. Las comidas llenan y nos sentimos saciados.
Para animar a las personas a seguir su estricto método, Melissa Hartwig, nutricionista y cocreadora de esta Dieta Total 30, no niega que se trate de un régimen complicado de seguir pero insiste en que en la vida hacemos cosas más difíciles: “Dar a luz un bebé, superar la pérdida de un padre o vencer el cáncer, eso sí es difícil”. Qué razón no le falta, pero como estrategia de marketing quizás sea un poco arriesgada.
Además de cambiar nuestro cuerpo, la Whole30 también cambiará nuestra relación con la comida “para siempre”, según los convencidos –o convincentes– padres de la misma.
Tenemos que eliminar de nuestra dieta durante 30 días todos los cereales, productos lácteos, azúcar y legumbresLa idea es que, al restringir los principales grupos de alimentos y después volver a introducirlos poco a poco en nuestra dieta “podremos averiguar cuáles son las comidas responsables de que nos falte energía, tengamos mal humor o durmamos mal”, explica Anna Medaris Miller en U.S. News Heatlh.    

Whole30: una dieta viral  
Pese a llevar cinco años en marcha y contar con el libro manual It Starts With Food (Victory Belt Publishing), un sitio web de salud y una consultoría llamada Whole9 a sus espaldas, fue a partir de 2012 cuando la Dieta Total 30 comenzó a hacerse famosa gracias a las redes sociales.
El hecho de que los seguidores de la dieta compartan en sus perfiles las fotos del antes y el después, imágenes de los platos que comen y sus impresiones positivas sobre la misma, ha hecho que muchos amigos y familiares se animen a seguirla.
Es el caso de Xavier Hernández, quien hizo el primer intento de la Whole30 en septiembre de 2013 y le funcionó tan bien que meses después repitió. Llegado el mes de mayo, el joven de 27 años había perdido más de 22 kilos. Estos resultados han servido para que muchas otras personas adviertan los beneficios de la dieta.  
Otro ejemplo es el de Ruthy Taylor, un blogger de 36 años que decidió compartir en su cuenta de Instagram el reto de seguir esta dieta siendo madre de dos hijos y teniendo que preparar diferentes comidas para ellos por un lado, y para ella y su marido por otro.
“Comparten sus fotos con el hashtag #Whole30 y muestran sus victorias y resultados haciendo que se interesen en la dieta sus amigos y familiares”, comenta Melissa. El matrimonio Hartwig, consciente de este nuevo empujón para su dieta, ha preparado un segundo libro que saldrá en abril, The Whole30: The 30-Day Guide to Total Health and Food Freedom (Houghton Mifflin Harcourt).
Cientos de seguidores comparten sus resultados en el Facebook de Whole30. (Facebook)Cientos de seguidores comparten sus resultados en el Facebook de Whole30. (Facebook)Unfollows o los contras de la Dieta Total 30
Pese a que se trata de una dieta en la que principalmente se mantiene una alimentación sana basada en proteínas, verduras y alimentos no procesados (y que además prohíbe la ingesta de azucares y alcohol), expertos en alimentación como la dietista Salge Blake, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética de Boston, encuentran desventajas en la Whole30.
En su opinión, lo que ocurre es que siempre que se eliminan grupos de alimentos se reducen calorías –y se baja de peso–, pero “como la mayoría de las dietas a corto plazo, una vez que el programa termina los kilos vuelven”.
Blake además insiste en que muchos de los alimentos que se eliminan en la dieta Whole30 “son componentes importantes para una dieta saludable” como el calcio o la vitamina D de los lácteos o las proteínas de las legumbres. De hecho, “estos grupos de alimentos juntos pueden ayudar a combatir enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades del corazón, cáncer e incluso prevenir derrames cerebrales”, dice Blake.
Se trata de una dieta drástica que debe ser seguida de cerca por un médicoNutricionistas profesionales coinciden en que se trata de una dieta drástica que debe ser seguida de cerca por un médico para controlar que sus efectos no sean perjudiciales si se mantiene durante un largo periodo de tiempo.
El truco: tomarse la dieta como un reto de 30 días
Muchos de los seguidores de la dieta Whole30 surgen de la idea de ser capaces de no saltársela durante un mes. Un desafío personal para perder peso y comer sano durante los 30 días de régimen.
Portada del segundo libro del matrimonio HartwigPortada del segundo libro del matrimonio HartwigLa Dieta Total 30 podría ayudar a sus seguidores a mantener una alimentación sana en el tiempo, consumiendo más vegetales y proteínas y dejando a un lado los alimentos procesados y las grasas. Como dice Leslie Bonci, directora de nutrición del Centro de Medicina Deportiva de la Universidad de Pittsburgh, “me gustaría ver los efectos en la alimentación durante 365 días, no sólo 30, y es en este punto donde realmente creo que se convierte en una dieta demasiado extrema”.
Coincide con Blake en que el problema es que al eliminar de raíz determinados alimentos durante equis días, se adelgaza rápidamente, pero al reincorporarlos a la dieta sin más se recuperan los kilos. Así, en opinión de Bonci, quienes no modifiquen su alimentación a largo plazo y no sólo durante el mes de rigor, “están destinados al fracaso

ARRANCA YA A CAMBIAR TU FIGURA INCREIBLE

Tres de las dietas más efectivas para bajar peso (respaldadas por los científicos)

AA
Como insisten todos los nutricionistas, la clave de una buena dieta es que sea “moderada, variada y equilibrada”. Para adelgazar basta con seguir una serie de pautas, y priorizar unos alimentos frente a otros, pero la mayoría de mortales necesitan, además, un menú específico: una dieta bien reglamentada que les asegure el éxito.
Todos los años aparecen dietas nuevas, pero no todas son recomendables. En general, para que una dieta sea efectiva para perder peso, pero también segura, no puede ser demasiado estricta. Pero, además, debe adaptarse algo a nuestros gustos, pues si no será muy sencillo que pasemos de ella y acabemos comiendo más de la cuenta.
Es difícil hacer una selección de las mejores dietas para adelgazar (aunque hay muchas que no son recomendables, también hay muchas de probada eficacia), pero estas tres cuentan con el aval de prestigiosas instituciones y científicos y con un nutrido grupo de personas que las han seguido con éxito.
1. La dieta de la clínica Mayo
La clínica Mayo es una de las compañías de hospitales privados más prestigiosa del mundo, muy conocida por su potente labor de investigación. Los nutricionistas de la institución elaboraron una dieta estandarizada que recomiendan a los pacientes para perder peso, pero también para mantener una alimentación saludable a lo largo del tiempo.
Para seguir correctamente la dieta hay que practicar 30 minutos de ejercicio intenso al díaSe trata de una dieta excelente como régimen de mantenimiento, pues es muy completa y segura, aunque no permite adelgazar tan rápido como otros regímenes.
La dieta de la clínica Mayo no elimina ningún nutriente pero, como la mayoría de planes de adelgazamiento, prima la ingesta de frutas, vegetales y cereales integrales.
La particularidad de este régimen es que insiste en el cambio en los hábitos de vida, no sólo en lo que respecta a la alimentación, también en lo relativo al ejercicio físico. Para seguir correctamente la dieta hay que practicar 30 minutos de ejercicio intenso al día. Además incide en los peligros de los alimentos procesados, que están muy limitados en la dieta (aunque en ocasiones aparecen).
En la fase inicial de la dieta, que dura dos semanas, se pueden perder entre 2,7 y 4,5 kilos. Este es un esquema tipo de un menú diario, que contiene 1.200 calorías.
Desayuno
  • Un yogur desnatado y una pieza de fruta.
Comida
  • Una ensalada de pasta elaborada con una lata de atún, cuatro tazas de pasta cocida, dos tazas de zanahoria y calabacín en dados y cuatro cucharadas de mayonesa baja en calorías.
  • Una naranja.
Cena
  • Una tercio de una pizza de queso de 12 pulgadas.
  • Una ensalada verde elaborada con media taza de tomate en rodajas, cebolla roja y champiñones. Y dos cucharadas de aliño.
Aperitivo entre las tres comidas
  • Una manzana
2. La dieta mediterránea
La dieta mediterránea es la dieta tradicional que cuenta con un mayor respaldo científico y todos conocemos en qué consiste: un consumo alto de frutas, verduras, pescado, cereales integrales, legumbres y aceite de oliva, y bajo en carne roja, azúcares y grasas saturadas. Pero, además, un componente importante es la práctica de ejercicio.
Dado que es la dieta que se utilizaba en nuestro país hasta hace no mucho, es muy fácil de seguir. Pero hay que tener en cuenta que lo que hoy podemos entender como “dieta mediterránea” no siempre corresponde a lo que los científicos entienden como tal.
Hasta la fecha, el estudio PREDIMED –la investigación de mayor envergadura que se ha realizado sobre nutrición y salud a nivel mundial– ha demostrado científicamente que la dieta mediterránea enriquecida con frutos secos y aceite de oliva virgen extra reduce en un 30% el riesgo de infarto de miocardio, de accidente vascular cerebral o de muerte por causa cardiovascular.
Estas son las pautas principales de la dieta:
  • El consumo total de grasas debe ser menor del 35% de la energía consumida, y las grasas saturadas no pueden superar el 8%.
  • Se debe consumir pollo o pescado dos veces a la semana.
  • Se pueden tomar hasta siete huevos a la semana.
  • Se debe consumir a diario leche, queso o yogurt.
  • La carne roja sólo puede consumirse una o dos veces por semana.
  • Se pueden consumir uno o dos copas de vino al día.
Este podría ser un menú diario:
Desayuno
  • Un café con leche.
  • Una rebanada de pan con aceite de oliva.
  • Un vaso de zumo de naranja natural.
Aperitivo
  • Una pieza de fruta.
Comida
  • Lentejas guisadas.
  • Albóndigas con guisantes y zanahoria.
  • Fresas con nata.
Merienda
  • Queso fresco con miel.
Cena
  • Ensalada mixta.
  • Pescado al horno con patata asada.
  • Un yogurt.
3. La dieta DASH
La dieta DASH responde al acrónimo Dietary Approaches to Stop Hypertension (“enfoque alimenticio para detener la hipertensión”) y, como su nombre indica, fue desarrollada por el Instituto Nacional de Salud estadounidense como una dieta específica para tratar a pacientes con tensión alta. Aunque no nació como una dieta de adelgazamiento, sí que sirve para tal fin.
Las grasas saturadas, los azúcares refinados y los carbohidratos están prácticamente prohibidosSe trata de una dieta muy variada en la que se prima la ingesta de frutas, verduras y lácteos bajos en grasa. También se consumen cereales integrales, carne, pescado y legumbres, pero de forma más restringida. Las grasas saturadas, los azúcares refinados y los carbohidratos están prácticamente prohibidos. La dieta va acompañada de un plan de actividades de ejercicio físico y reduce a la mínima expresión el consumo de alcohol. Dado que es una dieta especialmente recomendable para tratar la hipertensión, la sal está limitada al punto justo en que nuestros guisos empiezan a saber a algo. 
Este podría ser un menú diario:
Desayuno
  • Sándwich integral de pavo y tomate.
  • Una naranja.
  • Un té verde.
Aperitivo
  • Piña.
Comida
  • Lomo de cerdo asado con arroz integral y frijoles.
  • Una ensalada de lechuga.
Merienda
  • Palitos de zanahoria
Cena
  • Pasta con tomate natural y mejillones.
  • Gelatina sin azúcar.